De la repetición, al ritual y al misterio

Decir el mantra nunca podría ser pura repetición. Cada vez que lo decimos ratificamos nuestra entrada personal dentro de la realidad de Dios en quien todas las cosas son nuevas. El ritual en sí mismo, cualquier verdadero ritual, hace la realidad eterna presente en el tiempo.

El ritual está en el extremo opuesto de la monótona repetición.
La repetición es solamente una rutina cerrada,
pero en el ritual entramos en la totalidad del misterio expansivo del ser. Sigue leyendo

El mantra y el aburrimiento

La publicidad moderna presenta frecuentemente, como uno de los mayores atractivos de sus productos, es que éstos sean novedosos. Cuando se trata de productos conocidos, se promete la nueva fórmula mejorada. Esto trae como resultado que tendamos a buscar la novedad como un criterio de valor. Sin embargo, en la práctica solemos encontrarnos con la aburrida rutina.

Uno de los grandes problemas de la vida moderna es que mucha gente
durante gran parte de su tiempo se aburre terrible y mortalmente. Sigue leyendo

Somos desde lo profundo

Este no es un viaje que se haga por medio del análisis o de la reflexión. Primero debemos tener algo real y directo para poder analizar y reflexionar sobre ello. El viaje a la meditación nos invita primeramente al silencio, la quietud y la reverencia de la profundidad de nuestro ser. En parte, el problema que tenemos al responder a esta invitación es que siempre analizamos lo superficial, con la esperanza de llegar a lo profundo del entendimiento como resultado de ese juicio superficial. Nuestro entendimiento se queda en reflexiones superfluas. Pero sólo podremos entender la superficie si viajamos hacia lo más profundo. Para esto, necesitamos simplicidad. También necesitamos fe creciente. Sigue leyendo

Meditar todos los días: mañana y tarde

praying-614374_1920Es necesario meditar todos los días, mañana y tarde. Es necesario para hacer crecer nuestra vida y echar raíces en los cimientos de la realidad del Espíritu de Cristo vivo, que se manifiesta en cada aspecto de la vida humana. Pero está especialmente caracterizado por su bondad y el poderoso don del perdón. Tu bien puedes preguntar: “Cómo es que sentarnos a meditar me va a llevar a mí a esa compasión y a ese perdón?”; cómo el mantra va a llevarme a ese amor?”. Al comenzar tienes que tomar esto como un acto de fe. No hay forma de responder a esa pregunta si no es por ti mismo, mediante tu práctica. Sigue leyendo

Confianza

praying-614374_1920Cada vez que nos sentamos a meditar entramos en esa unidad, esa unidad de Dios que es ahora la unidad de Dios que es amor.

No podemos conceptualizar esto apropiadamente.

Es demasiado simple para que nuestra mente lo comprenda. Pero lo que podemos hacer es sentarnos y decir nuestro mantra con humildad, con fidelidad y con absoluta confianza en la bondad de Dios, que nos llama por encima de cada una de nuestras limitaciones. Él nos llama por encima de cada una de nuestras limitaciones. Él nos llama, ésa es la maravilla de la revelación cristiana, para que podamos expandirnos con Él en el infinito.

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Desprendimiento

tree-838667_1280Nuestra meditación siempre tiene que ver con un paso más allá del momento presente, otro paso hacia el eterno ahora de Dios. Cada vez que meditamos, damos un paso hacia adelante en la vida divina, íntegramente presente, íntegramente expansiva y en expansión. Como en todo crecimiento, el dolor está involucrado. Es el dolor de madurar, de ponerse a punto. Y esto significa ir desprendiéndose de etapas anteriores de desarrollo. En parte, la dificultad radica en que tenemos que aprender a abandonar no sólo algunos aspectos de nosotros mismos, sino nuestra totalidad, que es nuestro pasado.

Podremos estar plenamente en el ahora de este momento
si podemos dejar atrás el pasado. Sigue leyendo

La energía de Dios

waves-circles-285359_1920La tensión que necesitamos para permanecer atentos es más expansiva que restrictiva. La tensión no-restrictiva es otra paradoja del peregrinaje. Nuestra dificultad para convivir con la paradoja explica por qué podemos desanimarnos tan fácilmente cuando se nos desafía a perseverar. Es porque sólo vemos la tensión, sin comprender qué clase de tensión tan única es ésta. Es la tensión de la expansión. Es la tensión del resorte, la energía que continuamente nos lanza cada vez con más profundidad a nuestro interior. Sigue leyendo