De la repetición, al ritual y al misterio

Decir el mantra nunca podría ser pura repetición. Cada vez que lo decimos ratificamos nuestra entrada personal dentro de la realidad de Dios en quien todas las cosas son nuevas. El ritual en sí mismo, cualquier verdadero ritual, hace la realidad eterna presente en el tiempo.

El ritual está en el extremo opuesto de la monótona repetición.
La repetición es solamente una rutina cerrada,
pero en el ritual entramos en la totalidad del misterio expansivo del ser. Sigue leyendo

El mantra y el aburrimiento

La publicidad moderna presenta frecuentemente, como uno de los mayores atractivos de sus productos, es que éstos sean novedosos. Cuando se trata de productos conocidos, se promete la nueva fórmula mejorada. Esto trae como resultado que tendamos a buscar la novedad como un criterio de valor. Sin embargo, en la práctica solemos encontrarnos con la aburrida rutina.

Uno de los grandes problemas de la vida moderna es que mucha gente
durante gran parte de su tiempo se aburre terrible y mortalmente. Sigue leyendo

Somos desde lo profundo

Este no es un viaje que se haga por medio del análisis o de la reflexión. Primero debemos tener algo real y directo para poder analizar y reflexionar sobre ello. El viaje a la meditación nos invita primeramente al silencio, la quietud y la reverencia de la profundidad de nuestro ser. En parte, el problema que tenemos al responder a esta invitación es que siempre analizamos lo superficial, con la esperanza de llegar a lo profundo del entendimiento como resultado de ese juicio superficial. Nuestro entendimiento se queda en reflexiones superfluas. Pero sólo podremos entender la superficie si viajamos hacia lo más profundo. Para esto, necesitamos simplicidad. También necesitamos fe creciente. Sigue leyendo

Martes 2

Domingo_28_7_2013@@religion-300Ni los conocimientos teológicos ni la acción social, por si mismos, bastan para mantener nuestro amor por Cristo, si no van precedidos de un encuentro personal con Él.

Son pocas las personas que meditan, ya sea por porque esa palabra les da miedo, o bien porque ni siquiera saben de su existencia.

En el orden humano, una persona enamorada tiene siempre en el corazón a la persona amada, vive en presencia del otro, se propone hacer la voluntad del otro y se aplica con celo a no dejar que la superen, por poco que sea, en la entrega de sí.

Aplica esto al alma enamorada de Dios, y tendrás los rudimentos de la oración.

Meditar todos los días: mañana y tarde

praying-614374_1920Es necesario meditar todos los días, mañana y tarde. Es necesario para hacer crecer nuestra vida y echar raíces en los cimientos de la realidad del Espíritu de Cristo vivo, que se manifiesta en cada aspecto de la vida humana. Pero está especialmente caracterizado por su bondad y el poderoso don del perdón. Tu bien puedes preguntar: “Cómo es que sentarnos a meditar me va a llevar a mí a esa compasión y a ese perdón?”; cómo el mantra va a llevarme a ese amor?”. Al comenzar tienes que tomar esto como un acto de fe. No hay forma de responder a esa pregunta si no es por ti mismo, mediante tu práctica. Sigue leyendo