Cuarto Domingo de Cuaresma

DIV-Cuaresma

“No sé si es pecador o no; solo sé que yo era ciego y ahora veo”.
(Jn 9, 1-41)

Muchas veces nos acercamos al evangelio con una actitud de “a ver qué me dice Jesús hoy”; buscamos sus palabras y las devoramos, sin prestar mucha atención a sus gestos, al contexto de la situación que nos narra el evangelio, y mejor no hablar de nuestro no fijarnos en los “personajes secundarios”. Sigue leyendo

Tercer Domingo de Cuaresma

DIII-Cuaresma

“Jesús fatigado por la caminata, se sentó junto al Era cerca de mediodía.
En esto una mujer samaritana se acercó al pozo para sacar agua.
Jesús le dijo: Dame de beber…
La samaritana le dijo a Jesús: ¿cómo es que tú,siendo judío te atreves a pedirme agua a mí…
Jesús le respondió: Si conocieras el don de Dios y quien es el que te pide de beber, sin duda, que tú misma me pedirías a mí agua viva”

(Jn 4,5-42) Sigue leyendo

Segundo Domingo de Cuaresma

DII-Cuaresma

 “Delante de ellos se transfiguró”

(Mt 17, 1-9)

Jesús tomó a los cercanos, a los que podían “ver” la grandeza de su humanidad y divinidad unidas.

Jesús permite que le vean en su “completud”, transfigurado. Hoy sólo quiero fijarme en la palabra “transfiguración”.La palabra “trans” significa etimológicamente al otro lado de. En el lenguaje de hoy, traspasar. Sigue leyendo

Primer Domingo de Cuaresma

di-cuaresma

 “Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para ser tentado por el diablo”.

Mt 4, 1-11

Así comienza el evangelio de hoy. Llegaremos a las tentaciones pero vamos a detenernos unos segundos en este comienzo. Pocas veces nos encontramos a Jesús como sujeto pasivo: no dice, no sana, no camina, no cruza a la otra orilla, no va, ni viene… es llevado. Y tan pasivo, que no protesta, no pone impedimentos, se entrega, se deja llevar y de esta manera, se deja hacer por el Espíritu. Sigue leyendo

Domingo VII del Tiempo Ordinario

domingo-vii-to

 “Amad a vuestro enemigos, haced el bien a los que os aborrecen
y rezad por los que os persiguen y calumnia”.

(Mt 5, 38-48)

¡Casi nada! Si hasta nos cuesta ceder el asiento en el autobús o dejar pasar a alguien con prisa en la cola del mercado. Y es que, además de que nos cuesta esto de hacer el bien tan gratuitamente, además de eso, no está bien visto. Si vas por la vida devolviendo bien por mal acabas pareciendo un idiota integral. Sigue leyendo